La histórica iglesia de Santa María del Azogue en Benavente, un legado arquitectónico del siglo XII, destaca por sus bóvedas góticas y frescos renacentistas

La iglesia de Santa María del Azogue, un destacado legado arquitectónico de Benavente, ha sido objeto de atención por su rica historia y singular diseño. Su construcción comenzó en estilo románico a finales del siglo XII y se completó a finales del siglo XIII, momento en el que se finalizaron el crucero, los pilares y muros, así como la torre.
Este templo se caracteriza por su planta de tres naves y un crucero muy pronunciado que conduce a cinco ábsides semicirculares, cada uno de ellos de tamaño decreciente. La torre, que corona el edificio, fue rematada con un chapitel de pizarra en el siglo XX, destacándose como uno de los elementos más notables de su exterior.
Detalles arquitectónicos y decorativos
Durante el siglo XVI, la nave central fue cubierta con bóvedas de crucería gótica, mientras que en 1735 se realizó una reforma en la portada occidental. A pesar de estos cambios, las portadas románicas originales, ubicadas al norte y sur del edificio, se han mantenido en buen estado.
En el acceso meridional de la iglesia se puede admirar un fresco del siglo XVI que representa a San Cristóbal. Además, sobre los canceles del acceso, se encuentran los escudos policromados del V conde de Benavente y de su esposa, elementos que añaden un valor histórico y artístico al conjunto.
Ubicación y visitas
La iglesia de Santa María del Azogue se sitúa en la Plaza de Santa María, 7, en el municipio de Benavente. Este templo no solo es un ejemplo de la arquitectura religiosa de la zona, sino que también representa un importante punto de interés cultural para los visitantes y la comunidad local.









