Historia de la estación de tren de Zamora y su impacto en la ciudad

Foto: turismo en zamora
La llegada del ferrocarril a la antigua estación de Zamora en 1864 constituyó uno de los principales factores de crecimiento económico de la ciudad durante finales del siglo XIX y principios del XX.
La aspiración de extender la red ferroviaria hasta Galicia, junto a la línea Palazuelo-Astorga, hizo imprescindible la construcción de una nueva estación. El avance de la línea hasta Sanabria, que incluyó la edificación del Viaducto Martín Gil, impulsó el proyecto. En 1935, Antonio Salazar presentó el diseño, exceptuando la fachada del nuevo edificio, que fue obra de Enrique Crespo.
Características del edificio
El edificio de la estación está compuesto por tres cuerpos flanqueados por torres. Presenta un pórtico con arcos de medio punto sobre capiteles vegetales, siendo el central rematado por un frontón que alberga un reloj y los escudos de España y Zamora. Para su construcción, se utilizó piedra extraída de la cantera del tío Amaro, situada en Corrales del Vino.
Para los turistas que lleguen a Zamora en tren, la propia estación se erige como el primer monumento que la ciudad tiene para ofrecer.
La ubicación de la estación es Carretera Estación, 25, Zamora.










