Zamora destina 20.000 euros a mejorar la educación de 1.088 niños refugiados en Beit Jala
La iniciativa municipal ha permitido contratar a cinco docentes y atender a 26 menores con discapacidad o necesidades educativas especiales en el campamento de refugiados de Aida

El Ayuntamiento de Zamora ha destinado 20.000 euros a mejorar la calidad educativa en la escuela del campamento de refugiados de Aida, próximo a Beit Jala, ciudad cisjordana hermanada con Zamora. La iniciativa, desarrollada durante cuatro meses a través de las escuelas de UNRWA, ha beneficiado a 1.088 estudiantes y ha permitido reforzar la atención educativa y el acompañamiento emocional de la infancia.
El proyecto ha contribuido a que el centro educativo alcance los requisitos mínimos exigidos en la evaluación School Quality Assurance (SQA), un sistema que permite verificar y mejorar los estándares de enseñanza, aprendizaje y gestión de los centros escolares.
En total, se han beneficiado 553 niños y 535 niñas, entre ellos 26 menores con discapacidad o necesidades educativas adicionales. Gracias a la iniciativa, todos los estudiantes han podido recibir atención personalizada en función de sus necesidades específicas, identificadas por el equipo docente.
Cinco profesionales educativos contratados
La financiación municipal ha permitido contratar a cinco profesionales educativos a jornada completa durante los cuatro meses de duración del proyecto, con el objetivo de cubrir las necesidades detectadas en el centro.
Además, todos los alumnos han recibido al menos una sesión de orientación escolar. Durante estas intervenciones se han identificado casos de menores con problemas de salud mental, que han sido derivados para recibir atención especializada.
Cooperación vinculada al hermanamiento con Beit Jala
El Ayuntamiento de Zamora ya había colaborado en años anteriores con proyectos educativos de UNRWA. Sin embargo, en esta ocasión, la iniciativa se ha vinculado directamente al hermanamiento establecido el pasado año con Beit Jala, destinando los fondos municipales a una actuación educativa concreta en el cercano campamento de Aida.
Las escuelas de UNRWA constituyen espacios fundamentales para la infancia refugiada palestina, no solo como centros de aprendizaje, sino también como lugares de protección, acompañamiento emocional y continuidad educativa en un contexto de creciente inseguridad.
Los centros están gestionados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, que desarrolla una labor esencial para garantizar el acceso a la educación y la atención de los menores.
Con esta aportación, Zamora refuerza su compromiso con la cooperación internacional y la mejora de las condiciones educativas de la infancia refugiada, a través de su relación institucional con Beit Jala.









