Historia y legado del monasterio de Santa María de Moreruela en Zamora

El monasterio de Santa María de Moreruela fue fundado a mediados del siglo XII bajo el patronazgo del rey Alfonso VII de León, con el apoyo directo de monjes procedentes de Claraval. Este monasterio se considera uno de los primeros asentamientos de la orden cisterciense en la península ibérica y fue erigido sobre un cenobio del siglo X que había sido previamente arrasado.
Durante su prolongada etapa de esplendor medieval, el monasterio consolidó su inmensa riqueza a través de una organización económica bien estructurada. Esta se basaba en granjas y dependencias agropecuarias exentas, dirigidas por monjes conversos. Entre sus actividades destacaban la ganadería ovina trashumante, que aprovechaba los pastos de Zamora y León, así como la explotación de salinas en las lagunas de Villafáfila, esenciales para la conservación de alimentos. También se dedicaban a la pesca en el río Esla y a la molinería hidráulica.
Declive y recuperación del monasterio
La decadencia del monasterio comenzó con el saqueo de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. Este proceso se acentuó de forma irreversible con la desamortización de Mendizábal en 1835, cuando la comunidad fue exclaustrada y el inmueble fue vendido. A partir de entonces, comenzó un prolongado expolio del lugar para reaprovechar su sillería, que se detuvo solo con su adquisición y consolidación por parte de la Junta de Castilla y León en 1994.
Entre los elementos más destacados de su colosal conjunto arquitectónico se encuentra la iglesia abacial, que fue construida en la transición del románico al gótico. Esta cuenta con una monumental cabecera que presenta una girola con siete capillas absidiales dispuestas en tres niveles de altura escalonados, además del transepto y los arranques de sus tres naves, que han sido desmanteladas.
Características de las dependencias monacales
En cuanto a las dependencias monacales, hoy son claramente reconocibles los restos del claustro regular de época moderna. También se puede observar la gran sala capitular, que conserva sus potentes apoyos decorados con capiteles de motivos vegetales y geométricos, característicos de la estética del Císter. Además, se encuentran el scriptorium o sala de los monjes, el refectorio y los vestigios de los antiguos almacenes, cillas y botica, elementos que evidencian la concepción autosuficiente de la vida cenobítica.
Monasterio de Santa María de Moreruela. Granja de Moreruela.










