La Diputación avanza en el derribo del puente sobre el Duero y prevé iniciar el nuevo en primavera de 2027

La Diputación de Zamora avanza a buen ritmo en los trabajos de demolición del puente sobre el río Duero de la carretera ZA-P-2102, entre Granja Florencia y la N-122, y ya sitúa en la primavera de 2027 el inicio de las obras de la nueva infraestructura.
El presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, ha visitado este lunes la evolución de los trabajos, que comenzaron a principios de agosto después del hundimiento del pilar central del puente registrado el pasado mes de junio, que obligó a cerrar la infraestructura al tráfico por motivos de seguridad.
Dos de los cinco vanos ya han sido derribados
La demolición fue adjudicada mediante un procedimiento de emergencia a Tragsa por 1,1 millones de euros. Los trabajos avanzan incluso por encima de las previsiones iniciales y ya se han eliminado dos de los cinco vanos de la estructura, comenzando desde el acceso de la N-122.
Para permitir el acceso de la maquinaria pesada al cauce ha sido necesario construir una península provisional en el río, utilizando más de 9.000 toneladas de canto de río. En los próximos días esta plataforma se transformará en una isla para continuar con la demolición desde el interior del cauce.
Los trabajos incorporarán además maquinaria especializada. Está prevista la llegada de un equipo procedente de Asturias equipado con un martillo capaz de trabajar bajo el agua, necesario para actuar sobre elementos de la estructura que permanecen anclados hasta unos ocho metros de profundidad. También se utilizará maquinaria con un brazo de mayor longitud para abordar el vano central.
Si se mantiene el ritmo actual y no aparecen imprevistos, la Diputación calcula que el derribo completo podría finalizar entre finales de septiembre y comienzos de octubre.
Un nuevo puente sin pilares en el cauce
Mientras se retira la estructura dañada, la institución provincial continúa con los trámites para construir el nuevo puente, para el que se contempla una inversión estimada de 5,5 millones de euros.
El proyecto plantea una solución diferente a la infraestructura anterior: un puente de un único vano, apoyado exclusivamente sobre dos estribos laterales y con una anchura prevista de 10,5 metros, evitando así la colocación de pilares en medio del río.
La Diputación ya ha contratado el estudio hidrológico, necesario para determinar la vía de intenso desagüe y remitir posteriormente la documentación a la Confederación Hidrográfica del Duero. Una vez completado este trámite, se prevé acelerar la licitación del proyecto y de las obras mediante un procedimiento de urgencia.
La previsión es que la construcción pueda comenzar en primavera de 2027 y finalizar a finales de ese mismo año, siempre que las condiciones del río permitan desarrollar los trabajos con normalidad. En caso contrario, la puesta en servicio podría retrasarse hasta el verano de 2028.









