Las ruinas del convento de Santa María del Soto, un tesoro histórico por descubrir en Zamora

El antiguo convento franciscano de Santa María del Soto conserva entre sus ruinas parte de la historia religiosa y patrimonial de la provincia de Zamora. Construido en 1406 sobre una antigua ermita, el conjunto experimentó una profunda transformación durante el siglo XVIII, época a la que corresponden buena parte de los restos que todavía pueden contemplarse.

Entre sus elementos mejor conservados destaca la fachada de la iglesia, que contaba con una única nave y planta de cruz latina. En ella sobresalen dos esculturas de piedra decapitadas, acompañadas de símbolos franciscanos, así como un frontón cuyo tímpano alberga un relieve dedicado a la Inmaculada.
La historia del convento también refleja su importancia económica y religiosa. En 1828 todavía permanecía activo, aunque lejos del esplendor de épocas anteriores, cuando llegó a disponer de posesiones en localidades como Fuentesaúco, Peñausende e incluso Castellanos de Moriscos.
Su trayectoria cambió definitivamente con la desamortización de Mendizábal, que provocó la enajenación de sus bienes.









